Viviendo entre culturas

“Yo No Soy tu Perfecta Hija Mexicana,” escrito por la renombrada autora, Erika Sánchez,  revela muchos problemas que existen dentro de la cultura Mexicana en los Estados Unidos. Problemas que honestamente son una minoría de los casos. 

Dentro de esta minoría existen padres que son muy conservadores en lo que debe ser la cultura mexicana, una cultura que ha evolucionado y ha llegado ser muy diferente a la que ellos han vivido. Muchos de estos problemas son expectativas que los padres ponen a sus hijos pero ellos no quieren cumplir. 

Por ejemplo; dentro del libro, Olga, la hermana de la narradora, fue forzada a no poder ir a la universidad por tener que quedarse a cuidar a sus padres. Algo que todo hijo de familia tenía que hacer segun lo que era tradicional,… en el año del caldo. 

Pero eso no es cierto, en estos tiempos la mayoría de padres vienen a este país para mejorar el futuro de su familia, no limitarlo.

Desiree Velasquez holds “I am not your perfect Mexican Daughter” by Erika Sánchez on Nov. 23 at the Azusa Downtown Goldline Station. Photo by James Duffy V.

Un ensayo escrito por la Association Hispana de Colegios y Universidades dice que la tasa de asistencia a universidades Americanas va en aumento y pronto llegará a la par con la asistencia de alumnos, hijo de padre y madre americanos. 

Continuando con el libro, se esperaba que Olga limpiara la casa, pagará los servicios de la casa trabajando medio tiempo e incluso que cuidara a su hermana menor. Cosa que no quería hacer. 

El ejemplo de Olga es una realidad que algunas niñas tienen que soportar, aunque este tipo de educación es adaptada según el área y la situación económica en la que hayan crecido sus padres. Son forzadas a adoptar una cultura de un país donde ni siquiera viven, en un tiempo que ya no existe y a ser sumisas a sus maridos y si no tienen, a su familia. No pueden soñar y tener ideas para su futuro.  

La responsabilidad de ser la “hija perfecta” y la presión de tener que ser lo que su familia quería que fuera cayeron sobre ella y cambiaron su vida. All morir Olga en un accidente de carro, la presión cayó sobre su hermana Julia. Pero Julia tenía ideas progresivas. Ella soñaba con ir a Nueva York para seguir su carrera de escritora y llegar a tener fama. Por lo tanto era la “oveja negra de la familia.”

La presión de los padres para que los hijos sean perfectos muchas veces lleva a los jóvenes a querer suicidarse. Deciden quitarse la vida para salir del problema. Un artículo escrito por la MSNBC dice que las niñas hispanas son más propensas a cometer suicidio. Esto puede deberse a las ideas que los padres le meten para que sean mejor.

En el caso de Julia, esta presión existía con gritos y regaños constantes de su madre comparandola a su hermana muerta; siempre diciéndole que porque ella no era como Olga. 

Pero toda la imagen de Olga cambia cuando Julia descubre notas de amor y una llave de hotel en el cuarto de Olga. Olga tenía una vida secreta. 

Más bien dicho, Olga fue forzada a tener una vida secreta. Esa presión constante de sus padres la acorralo a no poder decirle a sus padres de su novio o de sus aventuras secretas con su amiga. Tenía que mantener una imagen frente a sus padres y sus amigos. 

Julia decide que la vida secreta de su hermana le interesa y le gustaría saber mas de ella. Decide investigar y encuentra que su hermana no es la persona que ella pensaba que era. Encuentra el lado oscuro de Olga. 

Olga no era perfecta pero eso era perfectamente normal.

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